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El Ayuntamiento de Logroño presenta la segunda fase del área pacificada en Madre de Dios con un nuevo espacio peatonal junto al CEIP Madre de Dios

18
Jun
2020
web

El concejal de Desarrollo Urbano Sostenible, Jaime Caballero, ha explicado hoy cómo es el área pacificada que se está creando en el barrio de Madre de Dios, cuyo objetivo pretende adaptar las calles pensando en la salud y la seguridad vial de las personas. Enmarcada en la estrategia “Logroño calles abiertas”, Caballero ha avanzado cómo será la segunda fase de este calmado de tráfico.

Logroño adapta sus calles de forma progresiva para responder a las medidas de alivio del confinamiento; en el barrio de Madre de Dios se adaptan las calles para crear un área pacificada, la denominada Área Pacificada de Madre de Dios.

Se trata de una intervención basada en la propuesta de áreas pacificadas incluida en el Plan de Movilidad Sostenible de Logroño, que pretende actuar a corto plazo con acciones ligeras y creativas que logren un reparto más justo del espacio público.

En este sentido, se han ampliado las aceras, se han realizado recorridos en zig-zag, creado puertas de entrada, peatonalizado tramos, reordenado sentidos de circulación y mejorado intersecciones.

La propuesta ha tenido en cuenta a los comercios, servicios y equipamientos cotidianos del barrio, ha abordado la mejora del entorno de destinos frecuentes, como la Biblioteca Municipal Rafael Azcona y en la segunda fase se centrará en el CEIP Madre de Dios.

“La intervención comenzó en la calle Alcalde Emilio Francés, en el tramo comprendido entre la calle 8 de marzo y la calle Manzanera. Se han ampliado las aceras para caminar con normalidad y seguridad, y creado un espacio estancial libre de tráfico junto a la Biblioteca Rafael Azcona”, ha explicado Jaime Caballero.

El concejal de Desarrollo Urbano Sostenible ha explicado cómo con el corte que se ha hecho en la calle Alcalde Emilio Francés se consigue desviar el tráfico a la calle 8 de marzo que queda de un solo carril de circulación y se crea una plaza delante de la Biblioteca Rafael Azcona. El objetivo, ha dicho, “es ganar espacio para los peatones, mejorar los itinerarios y por eso se han creado itinerarios sinuosos para que los coches reduzcan la velocidad con un código de color similar al de la calle Fundición”.

El código de colores es el siguiente: con las líneas rojas se representa el espacio que se gana como zona peatonal; las líneas naranjas significan la suma de ese espacio más la acera que había previamente y las líneas azules son las banda de rodadura que quiere recordar a los coches que deben ir despacio porque están en una zona de prioridad peatonal.

Son actuaciones ligeras, baratas y rápidas que requieren creatividad. “Estamos acostumbrados, ha dicho Jaime Caballero, a que todas las actuaciones en Logroño se realicen con obra civil. Con la pintura representamos el espacio ganado para la ciudadanía como se está haciendo en otras muchas ciudades del mundo como Nueva York, Torrelodones o Milán donde este sistema está instalado desde hace años; de lo que se trata es de que peatones y vehículos se den cuenta de que están en una zona diferente, a los coches se les pide que extremen las precauciones y bajen la velocidad, y a los peatones se les invita a ocupar la calzada que, aunque siga siendo asfalto, la pintura trata de hacerla más amable para que la puedan usar”.

Segunda fase

La segunda fase se centrará en abrir un nuevo espacio peatonal junto al CEIP Madre de Dios y en calmar el tráfico en la calle Cantabria, que pasará a doble sentido de circulación.

La creación de puertas de entrada, que señalarán en los accesos al barrio que toda la zona pasa a ser de tráfico lento y prioridad peatonal, caracterizará la fase tres. La cuarta fase continuará extendiendo las mejoras a las calles manzanera y la Cigüeña, considerando la intervención en intersecciones para favorecer itinerarios peatonales cómodos, seguros y atractivos.

La calle Escuelas Pías formará también parte de los espacios intervenidos, dado que es un eje que atraviesa toda la zona, pasando por el colegio Escolapios y conectando la plaza del Ayuntamiento con la zona de San José y el centro de Salud Joaquín Elizalde.

Las intervenciones serán contrastadas con vecinas, vecinos, comerciantes y hosteleros a través de un proceso de evaluación participada, valorando conjuntamente cómo seguir mejorando el barrio.

El modelo de ciudad del Equipo de Gobierno pasa por ganar espacio público para las personas, por favorecer la movilidad segura, sostenible y saludable, con una clara intención de ganar espacio público para el disfrute de la ciudadanía.

“Logroño calles abiertas” incide en esta idea y trata de hacerla posible en varias calles de la ciudad.