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Las dotaciones en suelo urbano del plan general de 1985

                                                       

La iniciativa privada había iniciado la redacción de planeamiento en gran número de los sectores previstos en el Plan Comarcal, pero solo el 17% del suelo urbanizable con planeamiento había sido ejecutado; por problemas de gestión, por la llegada de la crisis o por ambos motivos. El Ayuntamiento veía que en los sectores más en contacto con las zonas consolidadas estaba la solución para muchos de sus déficits dotacionales. Ya había tenido una primera experiencia en el Plan Parcial "Chile", en el que consiguió un cambio de ordenación cuya consecuencia fue la creación de la plaza Primero de Mayo en el corazón de una zona muy necesitada. Siguiendo en esta línea, el nuevo Plan pretendía conseguir zonas verdes y dotaciones en estos sectores de la periferia, mediante cambios en su ordenación inicial (incluso disminuyendo su densidad), a cambio de su consideración como suelo urbano, de más fácil gestión. Se conseguiría así un cinturón de dotaciones reequilibrando en este sentido una ciudad en la que únicamente Lobete estaba suficientemente estaba dotado.

El parque del Ebro apareció como el reto más importante en lo dotacional para el nuevo periodo, iniciando los trabajos de redacción en 1987 e inaugurándose en 1993. Realmente de su éxito o fracaso dependía gran parte de la estrategia de nueva relación de la ciudad con el río; la perspectiva entonces no era tan clara, aunque la excelente respuesta ciudadana ha estimulado a plantear otras acciones en las que el río se convierte en protagonista. Paralelamente se emprendieron obras de acondicionamiento de los terrenos municipales de La Grajera, también aprovechando un enclave húmedo aunque en este caso alejado del núcleo urbano.